Esa nota lo cambió todo, las lágrimas que pareciera que venían incluídas, las duras palabras de una hija que se pierde a sí misma, el corazón roto de una madre, una silla vacía esperando, una habitación llena, pero vacía, una familia destruída, y, sobre todo, una hija desaparecida. Ella siempre quiso volar, alejarse de los problemas. Pero la gente no la veía, gritaba y nadie la escuchaba. Gritó hasta quedarse sin voz, pero no lo pudo evitar. Su mundo se desmoronó en cuestión de segundos, y todo lo que pudo ver fueron las estrellas. Nació el 16 de julio, en un pueblo remoto alejado de todo, en una casa aparentemente normal... En la que cuando la oscuridad acechaba, las paredes gritaban. Desde pequeña, siempre fueron solas su madre y ella contra el peligro. Pero él era más fuerte. Había un monstruo en casa y nadie se daba cuenta, le gustaba beber cerveza y ver la televisión. Iba todas las tardes a entrenar a un equipo junior de fútbol. Los infectaba, los convertía a su s...